Scrum y la IA: Sprints de semanas a ciclos de entrega y retroalimentación de minutos

Scrum y la IA: Sprints de semanas a ciclos de entrega y retroalimentación de minutos

Al trabajar con la inteligencia artificial (IA) los equipos Scrum tienen un desafío, que es la convergencia y sincronización en ciclos de retroaliementación. ¿Cómo lograr sincronizar con una tecnología que se mueve a ritmos de extrema velocidad de entrega?. Es cuando la capacidad de la IA, la validación del equipo Scrum y de los clientes humanos necesitan encontrarse para validar y producir valor. En Scrum los eventos sirven para sincronizar, converger, validar, crear transparencia, inspeccionar y adaptar. Aunque se podían agregar otros ciclos de retroalimentación, para los humanos son generalmente días.

Pero la IA se desenvuelve en tiempos extremadamente cortos, segundos, minutos, y su capacidad de entrega se vuelve exponencial, que se puede convertir en un problema y riesgo más que en una ayuda cuando el juicio humano no le puede seguir el paso.

Debemos extender el proceso empírico y adaptativo de Scrum, con ciclos de convergencia en un enfoque Humano-IA-Humano de validación y de inspección casi inmediata. Los eventos Scrum siguen siendo valiosos para el equipo Scrum pero para la IA todo es casi continuo.

Ciclos de convergencia

La IA necesita, como todo desarrollador, integrar su trabajo, recibir retroalimentación, resolver dudas, y ayudar a entregar producto. Pero en este proceso deben haber pausas o momentos para la integración y validación humana, estos son los ciclos de convergencia. La labor del equipo ya no es hacer todo el trabajo, sino además validar la salida, ayudar a integrar y mantener la consistencia del producto con el objetivo.

Ejemplo:

  1. El equipo define el contexto, la información, los objetivos y los insumos iniciales.
  2. La IA procesa la instrucción en segundos o minutos, brinda alternativas y entregables.
  3. La convergencia es un punto definido para la validación. La IA no avanza sola procesando grandes paquetes de trabajo sin supervisión, porque esto sería peligroso y crearía una deuda de validación, que a diferencia del trabajo tradicional, puede volverse casi imposible de manejar en cuestión de horas o minutos.
  4. Pero la validación no solamente es durante el proceso de desarrollo, sino también la validación con los clientes e interesados. Antes era usual integrar a los usuarios casi al final del Sprint, hoy esa práctica es extremadamente riesgosa. Sin una validación continua, la IA puede generar mucho desperdicio, retraso y, en lugar de mejorar el tiempo de entrega, puede volverlo un cuello de botella.
  5. El equipo, los humanos, tienen la responsabilidad y capacidad de toma de decisiones. La IA solamente procesa lo que fue entregado y validado en los ciclos de convergencia. La IA no debe avanzar si estos ciclos no son completados.

¿Por qué necesitamos estos microciclos de retroalimentación?

Porque la capacidad de entrega de la IA es tan veloz que, sin una convergencia constante con el humano, se pierde el control del producto, la calidad y el valor.

La idea no es agregar más reuniones, sino sincronizar e integrar consistentemente. La IA puede aportar a la capacidad de entrega, pero el equipo mejora la transparencia y la inspección para maximizar el valor para el cliente.

El futuro de Scrum está en la capacidad de converger con la IA en en micro ciclos y usar los eventos del marco para impulsar la respuesta al cambio de la organización.

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